El nombre de este palacio, se debe a que desde 1912 lo ha utilizado la Real Maestranza de Caballería de Zaragoza, aunque la antigüedad del edificio es mucho mayor, ya que se levantó en pleno Renacimiento. Ordenado edificiar, por el jurista Miguel Donlope, siguiendo las pautas artísticas renacentistas, como demuestra su fachada de tres plantas coronada por un alero de madera, fue uno de los primeros de este tipo, que se realizaron en Zaragoza. Otra constante de los palacios renacentistas aragoneses, es la existencia de un patio, que se abre a partir de columnas en las distintas plantas, en este caso jónicas en la baja y toscanas en la principal. Un detalle muy interesante, del edificio, es la escalera del patio que se cubre con una espectacular techumbre, que recuerda a la del Salón del Trono del palacio de La Aljafería. © Prames
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