Comarca de Campo de Borja

El "Campo de Borja", situado al noroeste de la provincia de Zaragoza, a 60 Km de la capital. Limita al norte con la provincia de Navarra y al sur con las comarcas del Aranda y Jalón Medio; al oeste con el Somontano del Moncayo y al este con la Ribera Alta del Ebro. Desde Zaragoza se llega por la Nacional 232 o por la A-68 en dirección a Mallén, tomando el desvío en Gallur por la N-122.
Esta comarca zaragozana, tiene una extensión de 693,2 Km2 mientras que su población es de 14.330 habitantes. La capital es Borja a la que se suman otras diecisiete poblaciones: Agón, Ainzón, Alberite de San Juan, Albeta, Ambel, Bisimbre, Borja, Bulbuente, Bureta, Fréscano, Fuendejalón, Magallón, Maleján, Mallén, Novillas, Pozuelo de Aragón, Tabuenca y Talamantes.
Geográficamente es una zona de transición entre las montañas del Sistema Ibérico y el Valle del Ebro, continuación del Somontano del Moncayo, del que queda separado por la muela de Borja. El relieve es una sucesión de altiplanicies de altitud comprendida entre los 350 y 700 m, de topografía suave. La parte occidental se muestra más accidentada por la presencia de los contrafuertes del macizo del Moncayo.
Ofrece los tres ambientes característicos del paisaje aragonés: la montaña, los llanos de secano, con sus cultivos de viñas y cereales y las vegas regadas por el río Huecha, que constituye el cordón umbilical de dicha comarca, gracias a un sistema de acequias que en la mayor parte de los casos se remonta al pasado árabe de la zona. El Huecha además se aprovechó para otros usos, como viejos batanes, molinos harineros y almazaras.
El clima es continental, con influencia invernal atlántica cuya característica más destacable es el viento del NO, frío y seco, el cierzo. Los contrastes térmicos diurnos y estacionales son muy acusados, con temperaturas extremas.
Las tierras del campo borjano siempre han sido tierras consagradas a la agricultura, basada en la trilogía mediterránea, de cereales, olivo y vid, siendo ésta la de mayor implantación, sobre todo en los últimos años, lo que ha llevado a la obtención de una denominación propia de origen "Campo de Borja" con sede en Ainzón y un espacio museístico en el Monasterio de Veruela.
La escasa industrialización de la zona, había hecho que la población de esta comarca se hubiera dispersado, siendo la obtención de la denominación de origen un aliciente para la recuperación de la zona.
Los dieciocho municipios que componen la comarca Campo de Borja atesoran mucha historia, arte, cultura, tradiciones y encantos naturales. Merece la pena realizar un recorrido por ellos e impregnarse de los muchos vestigios de pasadas civilizaciones.
La erosionada silueta del antaño magnífico castillo musulmán, caracteriza el perfil de Borja. Desde la base de sus ruinas se ofrece una buena vista de la ciudad, por la que podemos pasear y dejarnos llevar visitando la antigua judería que se extiende por el barrio de El Cinto, o por cualquiera de sus calles y hermosas plazas con viejos y evocadores edificios.
La plaza del Mercado es un espacio irregular con soportales adintelados que todavía conserva el aire de los viejos lugares cívicos de reunión y comercio. A diferencia de ésta la plaza del Ayuntamiento es más amplia y abierta, dominada por la presencia de la fachada de dicha Casa que data del siglo XVI.
La Colegiata de Sta. María obra de gran singularidad en gran medida por la mezcla de estilos que en ella conviven, con intervenciones que van desde el siglo XII hasta el XIX. Al lado de la Colegiata podemos visitar el Museo de la Colegiata y en el que veremos piezas tan importantes como las tablas góticas que formaban el antiguo retablo.
En las afueras de Borja encontramos el Santuario de la Misericordia situado en la falda del monte "Muela Alta" y la Ermita del Calvario, curioso templo funerario de planta circular construido en 1556.
Que Magallón fue musulmán se ve en toda la traza urbana. Su plaza Mayor guarda el encanto de las antiguas plazas. Destaca por su posición dominante la iglesia de San Lorenzo. Al pie del templo, en los escarpes se labraron cuevas para hacer bodegas y viviendas.
En Bureta podemos ver el Palacio de los Condes de Bureta, con una antigua torre defensiva. De gran interés es también su iglesia parroquial de la Santa Cruz, con una bella fachada de estilo barroco del siglo XVII, en cuya cripta están sepultados algunos de los Condes de la localidad.
Alberite, Agón y Bisimbre son tres bellos ejemplos de pueblos pequeños, tranquilos y con encanto. En los dos primeros podemos callejear buscando su pasado mudéjar. Y en Bisimbre podemos preguntar a los más viejos del lugar por "las Eras del Cine" nombre que se le dio al lugar en el que Florián Rey rodó junto con Imperio Argentina "Nobleza Baturra" en 1935.
En Fréscano no podemos dejar de ver el palacio de los duques de Villahermosa. Muy próximas se encuentran Mallén y Novillas, ambas en la ribera del Ebro de gran frondosidad en sus vegas. Poseen un pasado histórico importante, la primera como villa de los caballeros sanjuanistas y la segunda como sede de la encomienda templaria y más tarde hospitalaria.
Además de todos estos pueblos ribereños en la comarca de Borja, hay una serie de pueblos situados en la serranía como son; Tabuenca, Ambel, que fuera sede de la encomienda sanjuanista, como lo recuerda su palacio, junto al que se encuentra la iglesia de San Miguel de origen gótico-mudéjar o Talamantes lugar pintoresco, de humildes casas que se arraciman al pie del castillo.
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