Comarca de Cinca Medio
La comarca de Cinca Medio, está formada por los municipios de Albalate de Cinca, Alcolea de Cinca, Alfántega, Almunia de San Juan, Binaced, Fonz, Monzón, Pueyo de Santa Cruz y San Miguel de Cinca.
Situada en la provincia de Huesca, en el curso medio del Cinca, está también bañada por el Canal de Cataluña y Aragón. Organizada en torno a Monzón, enlaza por el norte con las últimas estribaciones pireraicas y por el sur con los paisajes áridos de Monegros.

Es la quinta comarca de Aragón más pequeña en extensión (576,7 Km2) y cuenta con 22.609 habitantes, constituyendo el eje vertebrador de todo el conjunto el río Cinca. Sus aguas siempre fueron fuente de riqueza, convertidas en fuerza motriz bien utilizadas para el riego, moviendo molinos harineros, almazaras y batanes, además de un sistema de acequias, nacido ya en época romana.
Gracias también a esta abundancia del agua, la comarca fue también lugar proclive a asentamientos prehistóricos, con existencia de poblados de la época del Bronce en Binaced, Monzón, Almunia de San Juan, Estiche y Conchel. Los íberos, levantaron también poblados en Ripol (Binaced) y Las Cellas (Monzón).
Cuenta con dos espacios naturales protegidos con la figura de Lugares de Interés Comunitario (LIC), los sotos y riberas del río Cinca y las gesas de Almunia de San Juan y Cofita, áridos montes formados por yesos blanquecinos.En el sur de la comarca, las Ripas de Alcolea forman también un paisaje muy llamativo.En sus bosques de la ribera se halla una enorme riqueza medioambiental formada por una gran variedad de especies vegetales y animales.

La comarca se formó a partir de la unión realizada en los siglos XII y XIII, ya que anteriormente se encontraban bajo el dominio de la Orden Templaria y Hospitalaria de Monzón. Este último fue conquistado por Pedro I de Aragón en 1089. La zona pasó por una de sus peores etapas en el siglo XVII, víctima del azote de la sequía y la peste que mermaron seriamente su población.
Tierra de numerosos personajes ilustres, destacaron en el siglo XVIII Ignacio Luzán precursor del Neoclasicismo en las letras, el aragonés más ilustre, Joaquín Costa (1846-1911), nacido en Monzón, en cuya casa natal se ubica un museo para recordar su presencia. En Fonz nació Francisco Codera (1836-1912), erudito numismático, que publicó la Biblioteca Arábigo Hispánica. También el humanista Mariano de Pano (1847-1948) y Miguel Fleta (1897-1938), de Albalate de Cinca, gran tenor, mítico de la lírica mundial.
Ya en el siglo XX sobresalen otras dos figuras nacidas en Albalate, Buenaventura Andreu biólogo marino y Premio Nacional de Investigaciones Científicas y Félix Carrasquer, pedagogo y escritor. También Ramón J, Sender, quizá el más grande escritor aragonés del siglo XX autor de Réquiem por un campesino español, que pasó su infancia en Alcolea de Cinca.
Hoy los municipios del Cinca Medio y su capital Monzón, gozan de prosperidad económica gracias a la pujanza agrícola, industrial y de servicios.

Tierra también de tradiciones y fiestas populares, muy relacionadas con las faenas agrícolas y su ciclo estacional, sin olvidar las religiosas.
Fiestas de juventud con los famosos mayos, donde los mozos plantan chopos en las plazas de los pueblos; numerosas romerías y fiestas religiosas de Semana Santa, destacando las procesiones y pasos de Almunia, Fonz y Monzón. En el verano son famosas las sanjuanadas en Monzón, con caracoladas y hogueras que anuncian la siega. Y el final del invierno es época de purificación con el fuego y la bendición de animales para el trabajo.
Todas las poblaciones conservan importantes vestigios de su pasado, pero quizás convenga destacar el conjunto del casco urbano de Fonz (cuna de señeros personajes, como Cerbuna, cofundador de la Universidad de Zaragoza), Binaced (con importantes casas como Fortón, Fantova o Castel), Alcolea (con su ayuntamiento y casonas como Pitarque, Regoles o Nogueras), o Albalate donde sobresalen su torre almohade, el palacio Solferino y varias casas de arquitectura civil aragonesa de los siglos XVI y XVII.

Si algo caracteriza la silueta de la ciudad de Monzón es la mole del castillo, fortaleza, que domina el bello caserío, donde los templarios criaron a Jaime I en el siglo XIII.Destaca también la iglesia concatedral de Santa María del Romedal, antigua colegiata montisonense, templo románico de tres naves, levantado en el siglo XII.También el ayuntamiento, con sillería en las arquerías, buen ejemplo de la arquitectura civil aragonesa de los siglos XVI y XVII.
La ciudad, tantas veces sede de las Cortes Generales de la Corona de Aragón a lo largo de la Edad Media, fue también una villa agrícola importante hasta la llegada de la industria, con dos grandes factorías dedicadas a la metalurgia y a la química.
El Cinca, topónimo de origen árabe que alude a los olivos, es el río más importante del Alto Aragón, por él descendieron atados formando grandes navatas, los troncos de los bosques pirenaicos que sirvieron para construir las naves con las que la Corona de Aragón extendió sus dominios por el Mediterráneo.Represadas en los grandes embalses de Mediano y El Grado, sus aguas abastecen el impresionante sistema de riegos del Alto Aragón. Daba vida desde antaño a las extensas huertas situadas entre Monzón y Fraga, gracias a las obras hidráulicas medievales construidas por los árabes o por las órdenes militares que dominaron parte del territorio.En Castejón del Puente se conservan restos de la época medieval, además de restos romanos y el mayor yacimiento salino de toda Europa.

La villa de Fonz, situada al pie de la sierra de la Carrodilla, ofrece un casco urbano de notable interés. Arquitectura del Somontano, caracterizada por edificios de dos plantas de ladrillo sobre un zócalo de sillería, encontrando en Fonz ejemplos excelentes, como su casa consistorial, que fue antes palacio del obispo de Lérida. El nombre de la villa se supone relacionado con una fuente. La que se construyó en el XVI, con sillares tallados en piedra local.
Algunos nobles levantaron aquí entre los siglos XVI y XVII elegantes palacios coronados por las galerías de arquillos y los amplios aleros, de madera bien labrada, típicos de la región. Destacan por ejemplo, el de Gómez de Alba, el de los Barones de Valdeolivos, el de los Pérez Cistué, el de Moner y otros que dan al casco urbano de la villa una de las más altas densidades de palacios renacentistas y barrocos aragoneses.A espaldas del caserío, en la sierra, hay canteras de piedra blanca que han gozado de fama desde hace siglos. Piedra que recién labrada es blanca y luego se vuelve tostada, con la que se han levantado notables obras en los pueblos del entorno.
En Fonz se puede realizar la ruta de los palacios, y admirar el estilo renacentista en el Ayuntamiento y la casa de Pedro Cerbuna, conocida como Casa Moner.También otras poblaciones poseen muestras de arquitectura renacentista aragonesa, localizados en las casas-palacios de La Almunia de San Juan, Binaced, Monzón, Alcolea y Albalate del Cinca.
En Monzón se puede visitar también el Museo de la Historia del Canal, donde se explica la trascendencia de esta obra de ingeniería hidráulica y el diseño de su construcción. En la misma ciudad podemos visitar también además de su castillo, su Museo Etnológico, para conocer la vida cotidiana y costumbres de la localidad, y la exposición arqueológica CEHIMO, que presenta distintos ejemplos de yacimientos paleolíticos y neolíticos de la comarca.En Fonz es recomendable también visitar el Centro de Interpretación del Renacimiento, instalado en la Casa Consistorial y el Palacio de los barones de Valdeolivos.

El Cinca Medio goza actualmente de un período próspero, centrando su principal fuente de ingresos en la industria y en la fértil vega del río Cinca.
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