Calamocha
Dentro de su municipio se hallan los núcleos de Calamocha, Collados, Cuencabuena, Cutanda, El Poyo del Cid, El Villarejo de los Olmos, Lechago, Luco de Jiloca, Navarrete del Río, Nueros, Olalla y Valverde.
Se trata de un zona productora de excelentes jamones, con Denominación de Origen Jamón de Teruel, sin olvidar otros extraordinarios productos cárnicos.
Calamocha
Localidad situada a 71 kilómetros de Teruel, capital de la comarca del Jiloca.
Calamocha se encuentra en la parte central de la provincia turolense y debe su prosperidad y su importancia en el pasado a su magnífica ubicación geográfica, ya que se trata de un punto de encuentro entre las ciudades de Valencia, en el Mediterráneo; Zaragoza, como capital de la depresión del Ebro; y Madrid, centro de la Península Ibérica. Actualmente permanece en las vías de comunicación de estas tres ciudades, por lo que no es extraño que por una parte ahí se hayan instalado diversas industrias y servicios, y que además exista una buena oferta hotelera donde alojarnos al visitar este territorio.
También esta situación geográfica hizo que en el pasado Calamocha fuera un importante enclave fortificado, como se cita en el Cantar del Mio Cid, de cuyo castillo musulmán heredó el nombre, “castillo de Muza". Aunque hoy en día no quedan restos de aquellos torreones y castillos, sí podemos visitar distintos monumentos de interés. Comenzando por el puente romano sobre el Río Jiloca, una obra de sillería construida en el siglo I después de Cristo, perteneciente a la antigua vía que unía Zaragoza con Córdoba.
Del casco antiguo de Calamocha destaca la calle Morería, donde se hallan diversas viviendas con arcos de medio punto, y la judería, desarrollada en el entorno a la iglesia parroquial de Santa María la Mayor. Ésta es un templo construido en el siglo XVI y reformado en el XVIII, con diversos retablos renacentistas, barrocos, rococós y neoclásicos. De ella sobresale su bella portada cuya decoración presenta la disposición de un retablo.
La iglesia es el punto idóneo para comenzar una visita por la población y apreciar las numerosas construcciones de carácter civil edificadas en piedra, como la casa de los Ángulos, del siglo XVII, junto a ella y de la misma época, la casas de los Tejada; la de Valero Bernabé, que se fecha en el siglo XVIII, el edificio de Correos o la Casa Marina, del XIX. Junto a ella se ubica el convento de San Miguel, del siglo XVII, que conserva en su interior la afamada talla del Ecce Homo y un hermoso retablo manierista
En la plaza del Peirón hallamos la casa de los Rivera, probablemente la vivienda más antigua de la localidad, en ella destaca su fachada, con pilastras jónicas gigantes, y el pavimento de su patio, con motivos geométricos.
A las afueras se halla la ermita barroca de San Roque, en la que llama la atención la capilla de la Virgen de los Ángeles, cubierta por una bella cúpula sobre pechinas decoradas con ángeles.
La ermita del Santo Cristo del Arrabal, próxima a la localidad, fue edificada en el siglo XVIII en estilo barroco y contiene interesantes frescos de Salvador Gisbert, fechados a finales del siglo XIX, y un lienzo de la Virgen del Rosario, del XVII.
Interesante es el paseo hacia la fuente del bosque, donde hallaremos acacias blancas centenarias y los restos del viejo molino.
Fiestas: El 16 de agosto se celebran las fiestas en honor de San Roque, con romería a la ermita del Santo, e interpretando el típico baile de San Roque y los famosos "dichos". En el primer domingo de mayo tiene lugar la romería al cerro de Santa Bárbara, desde donde se divisa un magnífico panorama del valle.
Gentilicio: Calamochinos
Collados
Cuenta con unos 15 habitantes y del casco urbano podemos destacar la iglesia de Nuestra Señora de la Natividad. Se trata de un templo barroco construido en el siglo XVIII, con tres naves. La torre, de estilo barroco-mudéjar, se sitúa a los pies. Además, en las proximidades, se ubica la ermita de Santa Bárbara, con cubierta a dos aguas y un pórtico sencillo con dos vanos.
Por otra parte, desde Collados podemos visitar la laguna de Galloca, Calamocha y otras localidades de la comarca, como Fuentes Claras , Caminreal, Bello o Burbáguena, por citar sólo algunas.
Cuencabuena
Núcleo de unos 50 habitantes. Del caso urbano hay que destacar la iglesia parroquial. Está dedicada a los Santos Justo y Pastor, de estilo barroco del S. XVII. A sus pies se halla una recia torre levantada en piedra y ladrillo.
Muy próxima se halla una interesante casa-palacio del siglo XVI que presenta las características típicas de los palacios renacentistas aragoneses, destacando la galería de arquillos de la planta superior y el acceso con una concha de peregrino labrada en el dintel. Y también hay que destacar el antiguo edificio del ayuntamiento, con la típica lonja.
En los alrededores, hallamos dos peirones: el alto se halla en el cruce de los camino que conducen a Burbáguena y Ferreruela; el bajo, en el camino a Lagueruela el cual, aunque de factura reciente, imita al original. Presenta una imagen de la Virgen del Rosario y otra, más pequeña, de San Antonio.
Fiestas: Se celebran el último fin de semana de agosto, en honor a la Virgen de Trápana y Santa Sofía.
Cutanda
Núcleo de unos 100 habitantes.
Del casco urbano hay que destacar la iglesia parroquial, dedicada a la Asunción de Nuestra Señora. Pertenece al siglo XVII y presenta una torre de ladrillo a los pies. En su interior conserva un interesante retablo gótico.
En los alrededores se hallan las ermitas de San Juan Bautista, del siglo XVI, y la de San Vicente, a pesar de que se encuentra en ruinas.
También conserva los restos del castillo, en un cerro próximo, símbolo de la victoria del rey Alfonso I el Batallador frente a los almorávides durante la Reconquista. Sólo se mantienen en pie algunos lienzos que parecen corresponder a la torre del homenaje. Además, cuenta con dos peirones y un molino harinero, del siglo XVII.
Fiestas: El 7 de septiembre se celebran las fiestas en honor a San Roque, interpretándose el tradicional baile procesional.
El Poyo del Cid
De las construcciones de su casco urbano llama la atención la iglesia parroquial de San Juan Bautista. Se trata de una obra barroca del siglo XVIII, con la torre, de planta cuadrada, a los pies de la nave. En su interior alberga el altar mayor, de estilo rococó, así como interesantes retablos góticos y renacentistas.
Próxima se encuentra la ermita de la Virgen del Moral, del siglo XVIII, con una importante talla gótica de la Virgen en su interior, datada en el siglo XIV. Junto al templo, se sitúa la casa del ermitaño.
En el cerro de San Esteban se hallan, por un lado, la ermita del santo, del siglo XVIII y restaurada a finales del XX; por otro, el destacado asentamiento celtíbero-romano, que conserva la muralla que lo cercaba, así como ocho torreones defensivos.
En el camino a Fuentes Claras encontraremos los restos del antiguo lavadero de lanas, datado entre los siglos XVI y XVIII y que estuvo en funcionamiento hasta el XIX.
No podemos olvidar el hecho de que Rodrigo Díaz de Vivar eligiera las inmediaciones de El Poyo como lugar para asentarse con sus tropas durante unas semanas y como centro de operaciones en el año 1089, para combatir a los moros. Ello motivó a los vecinos de El Poyo a incluir en su nombre el apelativo del afamado guerrero.
Fiestas: El tercer domingo de mayor, se acude en romería la ermita del Santo Cristo del Arrabal, de Calamocha, dirigida con solemnidad por la Hermanada de la Sangre de Nuestro Señor Jesucristo. El primer domingo de junio, romería a la ermita de San Esteban, seguida de una comida en el campo
Gentilicio: Poyeros
El Villarejo de los Olmos
Se halla prácticamente despoblado, pues en el año 2005 cuando contaba tan sólo con tres habitantes.
En su casco urbano encontramos dos construcciones interesantes. Por un lado, la iglesia parroquial de San Jorge, edificio barroco del siglo XVII que guarda en su interior interesantes muestras de arte mueble, como una cruz de plata dorada, fechada en el siglo XVI; o diversos retablos de los siglos XVII al XIX. Y por otro, destaca la antigua lonja ubicada en la planta inferior del edificio del ayuntamiento.
En cuanto al entorno natural, cuenta con un espectacular sabinar, entre otros parajes admirables. Además cerca de El Villarejo hallaremos la espectacular laguna de Gallocanta o localidades que merece la pena visitar, como de Calamocha, Fuentes Claras, Caminreal Bello o Burbáguena , citando sólo algunas de ellas.
Fiestas: Se celebran en honor a San Jorge, el 23 de abril. Las fiestas mayores, en honor al mismo santo, se celebran el tercer fin de semana de agosto.

Lechago
Cuenta con una población de unos 100 habitantes.
Uno de los elementos más significativos del casco urbano es la iglesia parroquial de Santo Domingo de Silos templo barroco, del siglo XVII. Presenta una interesantísima torre barroca, con influencias mudéjares, y en su interior, diversos retablos, lienzos e imágenes de los siglos XVI, XVII y XVIII.
En la parte posterior de la iglesia encontraremos una fuente-lavadero que data de 1543.
Otras construcciones interesantes son la casa de la plaza del Pilar, de estilo renacentista, fechada en el siglo XVI; y otra edificación en la plaza Mayor, perteneciente al. XIX.
En los alrededores hallamos las ermitas del Cristo de la Agonía y la de San Jorge, ambas del siglo XVIII.
Cerca de Lechago encontramos poblaciones tan interesantes como Calamocha, Fuentes Claras , Caminreal , Bello o Báguena , por citar solamente algunas de ellas; y el magnífico entorno natural que ofrece la laguna de Galloca.
Fiestas: El día 3 de mayo se realiza una procesión hasta un cerro cercano, donde se encuentra La Cruz, para bendecir el término municipal. El primer sábado de mayo se celebra una romería a la Virgen del rosario, de Luco de Jiloca, seguida de una comida en el campo. Las fiestas se celebran, en honor a San Barlotomé y San Roque, los días 23 y 24 de agosto. El tercer fin de semana de noviembre tienen lugar las celebradas en honor a San Simón y San Judas.
"Una vez acabadas las verbenas de las fiestas se da un peculiar baile llamado “La Zorra". Al ritmo de una música continua y repetitiva, los bailadores giran en torno a la plaza del pueblo, al mismo tiempo que se quitan los cinturones, los agitan en el aire y se van provocando unos a otros, hasta que conforme aumenta el ritmo de la música acaban pegándose unos a otros. Y entonces el resto del pueblo hace un círculo en la plaza y da palmas al son de la música. El significado de este baile podría ser la ancestral caza de la zorra, y su antigüedad se remonta, al menos, a los siglos XVI-XVII. “ (Autor : Rosa)
Luco de Jiloca
Se halla a unos 10 kilómetros de Calamocha y presenta algo más de cien habitantes.
De su casco urbano podemos destacar la iglesia parroquial de la Asunción de Nuestra Señora, de estilo barroco, en la que llama la atención su cabecera, con capillas laterales cubiertas por cúpula con linterna
También encontramos algunos ejemplos de construcciones civiles significativas, como la casa-palacio de los marqueses de Montezuma, con las características propias de los palacios renacentistas aragoneses, en este caso del XVII. A su lado, la casa rectoral, edificio gótico en el que sobresale su bella portada, con arco apuntado de grandes dovelas y escudo en la clave.
En las proximidades hallamos diferentes ermitas, todas ellas de estilo barroco y fechadas en torno al siglo XVII: la de Santa Bárbara, la de la Virgen del Rosario y la del Santo Cristo.
También conserva vestigios de épocas pasadas, como los restos del poblado celtibérico en el Cabezo Raso, pertenecientes al siglo III a.C.; o el puente romano sobre el río Pancrudo, que formaba parte de la vía que llevaba desde Caesaraugusta a Cástulo.
Navarrete del Río
Cuenta con algo más de 160 habitantes.
En el casco urbano llama la atención, sobre todo, la iglesia parroquial de la Asunción de Nuestra Señora. Se trata de un templo barroco datado en el siglo XVII que se declaró Monumento Histórico-Artístico Nacional en 1983. De ella, destaca su hermosa y elevada torre, del siglo XVI y estilo mudéjar.
Una buena muestra de arquitectura civil la encontramos en casa Bernad, de mediados del S.XVIII.
En las cercanías hallamos la ermita de Santa Margarita, de estilo barroco de carácter popular, perteneciente al siglo XIX; y diversos peirones, como los de la Purísima, del Cabezuelo, de Santa Margarita y de San Antón.
Desde Navarrete del Río podemos visitar otras poblaciones de la comarca, destacando, entre otras, Calamocha, Fuentes Claras , Caminreal , Bello o Burbáguena . También muy recomendable es hacer un alto en la espectacular laguna de Galloca.
Fiestas: Se celebran el primer fin de semana de agosto, en honor a la Purísima Concepción.
Nueros
De su casco urbano, poblado por tan sólo diez habitantes, la construcción más significativa es la iglesia parroquial. Se trata de un templo barroco erigido en honor a Nuestra Señora de las Nieves, en estilo barroco, que presenta una pequeña torre en la cabecera y una sencilla portada.
En las proximidades, concretamente en el camino que va de Godos a Barranchina se halla un peirón de ladrillo, dedicado a la Virgen del Pilar, en no muy buen estado; y de camino a Olalla y Fonfría, otro dedicado a Santa Bárbara, que se conserva mucho mejor.
Desde Nueros es recomendable la visita a diversas localidades dentro de la misma comarca, de las que podemos destacar Calamocha, Fuentes Claras , Caminreal , Bello o Burbáguena , entre otras. Además, no podemos dejar de acercarnos a la laguna de Galloca, donde conoceremos este sorprendente refugio natural.
Fiestas: Se celebran el 15 de agosto, en honor a la patrona, la Virgen de las Nieves.

Olalla
En su casco urbano podemos destacar la iglesia parroquial de Santa Eulalia. Es un templo de estilo renacentista fechado en el siglo XVII. Aunque, sin duda, el elemento más significativo es la torre de la antigua iglesia, datada en el siglo XIV. Se ubica fuera del núcleo urbano y está considerada el mejor ejemplo de arte mudéjar de la comarca. Consta de cinco cuerpos, el inferior de planta cuadrada y el resto, octogonales. Fue restaurada en los años ochenta y está reconocida como monumento histórico-artístico.
Próximas se encuentran las ermitas de San Ramón Nonato y la renacentista de la Virgen de la Pelarda, ambas del siglo XVII, la primera se halla en ruinas, mientras que la segunda hubo de ser reconstruida en la segunda mitad del siglo XX, debido a un hundimiento.
Cuenta, además, con los peirones de San Lorenzo, saliendo del pueblo, junto a la carretera, y de la Virgen de la Pelarda, en la explanada donde se ubica la ermita de la Virgen.
Fiestas: Se celebran en honor a San Lorenzo, el 10 de agosto.
Valverde
Núcleo que cuenta con unos doce habitantes.
De las construcciones de su casco urbano llama la atención la iglesia parroquial de la Asunción de Nuestra Señora y de los alrededores, algunos peirones: El de la iglesia, conocido así por ubicarse e las proximidades del templo, está construido en ladrillo, aunque no se conserva muy bien. El peirón de San Antón se erigió en el lugar que ocupaba otro anterior. Tampoco presenta un buen estado, aunque en su interior conserva la imagen original del santo, una bella escultura de alabastro. Por último, del peirón de San Bartolomé, sólo se conservan un montón de ruinas.
© Prames
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