Villanúa
El municipio lo componen Villanúa y Cenarbe.
Villanúa
Importante municipio en la comarca de la Jacetania, provincia de Hoya de Huesca. Villanúa enclavada en pleno valle del Aragón se convierte en una de las zonas más orientales de la comarca.
Hermosa localidad dividida en dos barrios claramente diferenciados por el paso del Río Aragón. En un lado tenemos el pueblo originario entorno a la iglesia donde se ha conseguido conservar un bonito centro urbano en el que encontramos los aspectos propios de un núcleo pirenaico. En un pintoresco entramado de pequeñas calles se levantan bonitas casonas de piedra en las que sobresalen salientes balcones y enhiestas chimeneas sobre pendientes tejados de pizarra.
A ello debemos unirle otros elementos importantes como el Ayuntamiento Viejo, con su portada y ventanales góticos, los callejones, los pasos, a fuente de los Cuatro Caños, las catiellas, las cuadras convertidas en viviendas o el reloj de la torre.
La iglesia parroquial dedicada a San Esteban data del siglo XI, pero ha tenido diversas modificaciones, especialmente la reforma del siglo XVII, que hizo que perdiese las características de un templo románico. En el interior conserva los retablos del barroco rural aragonés, en pequeñas capillas de las diferentes familias de infanzones de la localidad, con sus escudos y dedicatorias, así como un precioso retablo de autor indeterminado. La pieza más destacable se conserva en una urna y se trata de una Virgen con niño, románica de finales del siglo X o comienzos del XI, conocida como Nuestra Señora de los Ángeles. La imagen está catalogada por los expertos en arte románico, como una de las mejores piezas del periodo, en especial por la conservación de la policromía y la expresividad de la figura.
Destaca también el puente medieval, que desde el siglo XII, permite el paso de peregrinos por el camino hacia Francia. Coinciden los restos de la calzada romana con los descansos de los ganados y las modernas señalizaciones del Camino de Santiago.
En el otro barrio se levantan las construcciones actuales destinadas, por norma general, al turismo y a la oferta de diferentes servicios como turismo rural, hostales y restaurantes para una cómoda estancia del visitante en la localidad.
En su entorno más próximo aparecen numerosos monumentos megalíticos como los Dólmenes de Letranz, o la Cueva de Tres Peñas. Destacan también las extraordinarias cuevas como la de las Güixas; del Rebeco, con río subterráneo; del Camino de Canfranc; de la fuente del Cándalo; del Vernero y Nueva o del Esjamundo. Son una excelente oportunidad para conocer el maravilloso mundo interior escondiendo en su interior formaciones de estalactitas y estalagmitas, cascadas, aguas subterráneas y lagos de enorme belleza.
El GR 65.3 Camino de Santiago entra en Villanúa por Peñacaida, proveniente de Canfranc y al llegar junto al puente se divide en dos ramales: el tradicional, que pasa por Aruej y desde allí se puede acercar el peregrino a San Adrián de Sasabe, y regresar para ir a Castiello de Jaca; y el reciente, que atraviesa el núcleo histórico de Villanúa y por el camino de Orbil llega a la zona de Loasa, desde donde se puede elegir ir a Castiello de Jaca, o desviarse a la Virgen de Iguácel, en la Garcipollera y volver a Castiello por Bescós.
Otro de los principales atractivos de los alrededores del pueblo es su cercanía con las estacione de esquí de Astún y Candanchú. En época invernal, Villanúa se transforma en una referencia típica para los amantes del deporte blanco. Snow, esquí alpino, de travesía, travesía con raquetas, mushing y un largo etc, forman parte del amplio escaparate de especialidades que ofertan estos espacios.
Fiestas: Primera semana de septiembre en honor a la Natividad de Nuestra señora.
Gentilicio: Villanuenses
Cenarbe
Localidad deshabitada asociada al municipio de Villanúa en la histórica comarca de la Jacetania. Ubicado en el corazón del Valle Aragón a los pies del pico Canals con 1.362 metros.
Cuando llegamos a este núcleo, dominado poco a poco por la naturaleza, nos percatamos de que sólo se mantiene erguida la iglesia de orígenes románicos, tal y como dicta la estructura absidial. Sufrió una profunda restauración en el siglo XVII añadiéndole dos naves laterales con bóvedas con lunetos y una maciza torre. Del resto del pueblo no se conserva prácticamente nada, ruinas y más ruinas que nos hablan de un pasado vivo que con el tiempo se ha ido perdiendo hasta el actual estado.
Su entorno se presenta de lo más atractivo con obras artísticas tan significativas dentro del patrimonio aragonés como la Iglesia de Santa María de Iguácel. Bella construcción románica del siglo XI mandada construir por Sancho Galíndez.
Las citas con el amplio patrimonio cultural de la Jacetania continúan en San Adrián de Sasabe, en las proximidades del alpino pueblecito de Borau. Templo levantado a fines del siglo XI y principios del XII. Aquí estuvo el Santo Grial antes de su traslado a Jaca y posteriormente a Valencia.
La enumeración de obras medievales en la zona se haría demasiado extensa, lo más recomendable es acceder al GR15 Senda Prepirenaica atravesando la comarca de este a oeste visitando todos los valles que la forman, Aragüés del puerto, Aísa, Valle de Echo y Ansó son algunos de los municipios a los que llegaremos descubriendo sus encantadores centros urbanos, en los que parece que no han pasado los años conservándose una arraigada tradición pirenaica.
A escasos kilómetros dirección norte nos encontramos con Canfranc, donde se levanta la majestuosa estación intermodal de Canfranc, obra de principios del siglo XX e icono de la arquitectura industrial. Una vez aquí nos encontramos en las puertas del las estaciones de esquí de Astún y Candanchú, dotadas de toda clase de servicios, se abren al visitante para disfrutar con todas las garantías del deporte blanco.
© Prames
Más información:
- Colección Rutas CAI - Nº 41 La Jacetania Edita CAI – PRAMES.