Cella
Importante enclave turolense asentado en la cabecera del Jiloca, en el extremo oeste de la comarca Comunidad de Teruel. Dentro de su término municipal se incluye la entidad local de Las Granjas.
Cella
Cuenta con interesantes huellas del antiguo asentamiento romano, concretamente restos de su emplazamiento y de un acueducto que abastecía al pueblo con aguas del cercano Guadalaviar. Con la llegada de los musulmanes, el poblado tomó la denominación de Celfa, siendo recogida por el Cantar del Mio Cid. Tras la expulsión árabe con la Reconquista cristiana, Alfonso II la donó a los Templarios para su reconstrucción. 
De exquisito podemos tildar al patrimonio que adorna sus calles y plazas asentadas en un suave declinar del terreno, presidido por la fortaleza de la que tan solo se conservan las ruinas, pese a que en el siglo XVI debió estar completamente amurallada.
El mejor ejemplo de esta riqueza patrimonial la tenemos en su Casa Consistorial, obra del siglo XVI realizada en cantería y mampostería con bella lonja en el piso bajo. La belleza de todo el conjunto le valió para ser declarado Monumento histórico-artístico.
Las muestras de arquitectura civil continúan con diversas casonas como, la “Casa de los Goyanes”, de los “Fuentes”, de “Lanzuela”, la “Huerta del Hortelano”, la casa de la calle Romanos con escudo, por ejemplo.
La arquitectura religiosa viene representada con la Iglesia parroquial de la Inmaculada, construcción del siglo XV, con bella portada gótica e interior barroco, fruto de una remodelación posterior, conservando dos valiosos retablos, uno de ellos manierista dedicado a San Sebastián, la imagen de la Virgen del Castillo y una custodia de plata.
Pero el patrimonio de la localidad no acaba aquí, no debemos dejar Cella sin haber visitado su afamada Fuente de Cella. Pozo artesiano del siglo XII considerado el mayor de Europa, su estanque rodeado por un pretil de sillería realizado en el siglo XVIII de más de 130 m. Se convierte en un área de esparcimiento donde también se levantan la ermita de San Clemente.
Son numerosas las ermitas que se encuentran en las inmediaciones del pueblo, pudiendo acercarnos a las de la Virgen de Loreto, con bello retablo manierista, la de San Sebastián, San Pedro Arbués, San Pedro Apóstol y San Antonio.
Hacia el sur nuestro primer destino está claro, Teruel. Su riqueza patrimonial, etnográfica, gastronómica y popular lo convierten en el principal enclave turístico de la comarca. Ciudad a la que venir sin prisas para apreciar con todo detalle cada uno de sus encantos.
Al norte, el panorama cambia. La cuenca del Jiloca nos ofrece la posibilidad de conocer una serie de pueblecitos verdaderamente pintorescos, tales como Villarquemado, Torremocha de Jiloca, Santa Eulalia o Alba.
Sin duda alguna la vecina comarca de Sierra de Albarracín. Con una incomparable riqueza natural y unos, no menos valorados núcleos de población, se convierte en otro de los destinos destacados en nuestra agenda. Albarracín junto a los Pinares de Rodeno nos deleitara con uno de los conjuntos urbanos más hermosos y mejor conservados de toda la geografía española.
Cella presenta una extensa red de servicios, destacando su óptima capacidad de alojamiento, restauración, oficina de información y estaciones de bus y tren.
Fiestas:Del 17 al 21 de agosto se celebran las fiestas en honor a San Clemente.
Gentilicio: Cellenses
Las Granjas
Al norte de la localidad de Cella se levanta esta pequeña localidad turolense formada por un diminuto conjunto urbano de construcciones populares, destacando la ermita de San José. Una sencilla construcción del siglo XVIII con nave única y arco triunfal en el acceso. En su interior se conserva un interesante lienzo del siglo XVIII representando a la Sagrada Familia.
© Prames
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