Gistaín
Bello municipio alpino asentado en una de las cotas más elevadas y septentrionales de la comarca. Muy cerca tiene su paso el cauce del Cinqueta procedente de la parte más occidental del Parque Natural Posets-Maladeta.
Presenta un interesante conjunto poblacional en el que nos encontramos hermosas muestras de arquitectura popular. Gistaín se encuentra en una de las zonas del Pirineo Aragonés en la que mejor se han conservado las tradiciones alpinas. Su escaso contacto con el exterior ha hecho que a día de hoy podamos escuchar la fabla y el “chistavin”, uno de sus dialectos, entre los habitantes de la zona. 
Casonas de piedra con gruesos muros y empinadas techumbres de irregulares lajas pizarrosas. Portadas adoveladas y ricos patios interiores, todo ello se transforma en un museo etnográfico al aire libre, al que hay que unir las bellas construcciones infanzonas en las que aparecen distintos elementos compositivos y decorativos en forma de molduras y escudos nobiliarios jalonando las distintas portadas.
Dominando una bonita panorámica del pueblo se halla la torre de la parroquial de San Vicente Mártir, levantada entre los siglos XVI y XVII y presentando una clara fisonomía defensiva.
Otras dos torres se alzan en el interior de este pintoresco núcleo alpino. Ambas pertenecen a diferente casas fuertes, la más antigua se adscribe a “Casa de Rins” y la otra a Casa deTardán”, arrastrando una curiosa leyenda entre ellas.
Cabe destacar otros elementos que nos vamos encontrando por el pueblo, como es el caso de una pintoresca fuente ubicada a la entrada del mismo decorada con unas interesantes inscripciones medievales.
Asimismo, destacan un antiguo taller de madera; la ermita de San Fabián, construida en el siglo XVIII; y los conjuntos de bordas de Biadós y Tabernés, atractivos ejemplos de la arquitectura más tradicional.
La localidad ha conseguido conservar importante y valiosos elementos etnográficos, como es el caso de los denominados Carnavales de Aragón.
Gistaín ha sido, es y será un enclave perfecto para realizar múltiples excursiones por la zona. La cercanía con numerosos ibones, como el Urdiceto, en las proximidades de Punta Suelsa, o los de Millars o Leners, en el Macizo de Posets, se convierten en alguna de las opciones para los más experimentados. A ello hay que unirle el gran número de alternativas y excursiones mucho más accesibles para el gran público, visitando parajes inolvidables de naturaleza prácticamente virgen. Ejemplo de ello es el paso de las rutas del GR 19 Senderos del Sobrarbe, con el que conoceremos muchos de estos bellos lugares.
El deporte tiene un papel protagonista en la zona, la cuenca del Cinqueta se convierte en un enclave obligado para los amantes al piragüismo, rafting y barranquismo. Del mismo modo, la escalada también es practicada por numerosos y escarpados lugares de la zona.
Muy cerca se levantan las enigmáticas localidades de Plan y San Juan de Plan, interesantes reductos de la tradición más pura del valle, conservando elementos de nuestra etnografía de destacada relevancia.
Si nos adentramos un poco más en la comarca llegamos a la cuenca del Cinca, uno de los eje vertebrales de esta área pirenaica y sede de numerosas poblaciones como Bielsa, Laspuña o la medieval Aínsa.
Gistaín cuenta, cada vez, con un mejorado servicio al visitante, ofreciendo un variado alojamiento en forma de pensión, viviendas de turismo rural, camping e, incluso, refugio.
Fiestas: El primer fin de semana de febrero es la fiesta del Carnaval.
Gentilicio: Chistauinos/Gistauinos
© Prames
Más información:
- Colección Rutas CAI - Nº 43 Sobrarbe Edita CAI – PRAMES.