Sallent de Gállego
Municipio compuesto por las localidades de Sallent de Gállego, Formigal, Lanuza, Portalet, Escarrilla, Tramacastilla de Tena y Sandiniés.
Sallent de Gállego
Bello municipio del Alto Gállego enclavado en un espléndido paraje natural a los pies del embalse de Lanuza y el río Aguas Limpias, al fondo se levantan los majestuosos volúmenes de Peña Foratata generando una estampa envidiable.
Cuenta con un hermoso centro urbano plagado de típicas casonas del pirineo levantadas sobre macizos muros de piedra rasgados por vanos y accesos, en los que recae la mayor parte de la ornamentación. Los tejados, caracterizados por sus vertiginosas pendientes están rematados por airosas chimeneas de curiosas formas. Blasones, escudos, relieves e inscripciones, son algunos de los detalles que esconden estas viviendas señoriales.
Un pintoresco puente bajo medieval, construido en el siglo XVI, nos permite cruzar las aguas del río que pasan por su único ojo. Los lugareños lo han bautizado como el puente del Paco.
La Iglesia parroquial, magnífica obra levantada en el siglo XVI bajo las direcciones de Juan de Segura y financiada por Juan de Lanuza, justicia de Aragón y virrey de Valencia, Cataluña y Sicilia, presenta una estructura que nos muestra el salto del gótico al renacimiento. Cuenta con una sola nave cerrada por ábside poligonal y cubierta con bóvedas de crucería estrellada con delicados florones en sus claves. El acceso esta rematado por elementos anteriores como el crismón. En el interior se conserva una joya del plateresco como es el retablo del altar mayor fechado en el siglo XVI y realizado por Juan de Moreto, Miguel de Peñarada y Pedro de Lasaosa, su singularidad ha conseguido que sea declarado Monumento Histórico Artístico.
Desde Sallent las posibles actividades se multiplican, deporte, ocio, patrimonio, naturaleza y un largo etc. se abre ante nosotros.
El senderismo y la escalada tienen un escenario perfecto en los cercanos picos Anayet, Midi d’Ossau, Musales, Balaitus o en los ibones de Respomuso, Anayet o Ariel. El GR 11 Senda Pirenaica extiende sus redes de caminos por todos estos lugares, haciendo mucho más segura y atractiva la marcha a los mismos, ya que nos conducen por los lugares de mayor riqueza visual.
También cabe la posibilidad de tomar otras vías para realizar una sugerente excursión en B.T.T. que nos conducirá hasta el Balneario de Panticosa. Pero la oferta deportiva no acaba aquí, el embalse de Lanuza y ríos como el Gorgol son lugares muy visitados por los amantes a las actividades náuticas y al barramquismo. Rutas a caballo por los alrededores de la localidad y diferentes modalidades de esquí en las cercanas estaciones de Panticosa y Formigal, completan esta amplia gama de posibilidades.
Dirigiéndonos hacia el sur nos encontramos con el pantano de Búbal cuyo entorno nos presenta alternativas verdaderamente interesantes. Pueblos como Hoz de Jaca, Yebra de Basa y los recuperados Sagués y Búbal son excusas perfectas para conocer esta parte septentrional de la comarca. A ello se une el atractivo Parque Faunístico de la Cuniacha ubicado en las inmediaciones de Piedrafita de Jaca, interesante espacio natural que nos adentra en el hábitat de la fauna autóctona.
En el mes de julio se viene celebrando el conocido Festival de los Pirineos denominado Pirineos Sur, durante los fines de semana del citado mes cientos de personas acampan en este idílico espacio natural para escuchar la música de artistas procedentes de todo el mundo.
Fiestas: Festival Pirineos Sur celebrado durante la 2º quincena de Julio. El 5 de Agosto fiestas en honor a La Virgen de las Nieves. El 14 y 15 de Septiembre La Exaltación de la Santa Cruz.
Gentilicio: Sallentinos
Lanuza
A orillas del pantano de Lanuza se encuentra actualmente en proceso de recuperación y rehabilitación de algunas de sus viviendas.
Un grupo de construcciones en piedra crea un pintoresco entramado de calles irregulares dominado por el edificio de la Iglesia parroquial, levantada en el siglo XIX, presenta una nave a la que se le añaden numerosas capillas laterales y un ábside plano como elemento de cierre. A los pies, una enhiesta torre rompe la monotonía del resto de construcciones, a la vez que nos abre el acceso al templo.
El resto de viviendas responden al modelo típico de arquitectura popular del alto Aragón. Gruesos muros pétreos, vanos y accesos arquitrabados y techumbres apizarradas en las que se abre alguna que otra buhardilla, nos hablan de un modo constructivo típicamente pirenaico.
© Prames
Más información:
- Colección Rutas CAI - Nº 36 Alto Gállego Edita CAI – PRAMES.