La impresionante apariencia de los Mallos de Riglos hizo que, ya desde 1929 o incluso antes, los escaladores se afanaran en conquistar sus cimas y hoy en día es un lugar privilegiado para practicar este deporte, no sólo de la Hoya de Huesca, si no a nivel autonómico y nacional.
La principal característica de esta paredes es que se trata de gigantecos bloques de conglomerado, formados por millones de "bolos" (cantos rodados) que son el principal apoyo para los escaladores.
Estos "bolos" para un escalador novel pueden constituir todo un peligro, ya que se hace necesario tantearlos para valorar su calidad y seguridad, si bien los más expertos, pueden apreciar sus peculiaridades visualmente.
La escalada en Riglos requiere de un alto nivel, especialmente para las vías más largas, así como de una gran resistencia física y elasticidad, ya que sus casi 170 vías aportan todo tipo de situaciones para la práctica de este deporte.
Presentamos los diferentes sectores de escalada que podemos encontrar: El Fire, El Circo de Verano, El Pisón, El Puro, El Macizo de Pisón, Los Volaos, El Cuchillo, El Melchor Frechín, La Visera, los Mallos Pequeños y los Boulders de Riglos.
En definitiva, todo un reto para cualquier escalador aragonés y español, aunque tampoco es nada extraño ver escaladores europeos ascendiendo por las paredes de Riglos.
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